En su sentencia de fecha 5 de junio de 2026 el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña declara procedente el despido disciplinario de un trabajador que falseó el registro de jornada y abandonó reiteradamente su puesto de trabajo sin autorización ni justificación, simulando mediante el registro horario que permanecía prestando servicios. Considera el Tribunal que tal conducta constituye un incumplimiento grave y culpable de obligaciones laborales básicas, rechazando asimismo que existiera tolerancia empresarial o descontrol organizativo que pudieran justificar el comportamiento del trabajador.

Esta resolución refuerza el valor probatorio del registro de jornada y confirma que su manipulación o falseamiento, especialmente cuando se acompaña del abandono del puesto de trabajo, puede constituir una causa suficiente para justificar y avalar el despido disciplinario.