La Seguridad Social se ha propuesto paliar los perjuicios que los falsos autónomos infringen en el sistema, cruzando datos con Hacienda, como parte de un plan estratégico que trazará y ejecutará con la Inspección de Trabajo durante el periodo 2018-2020.
 
El objetivo es mejorar la calidad del empleo, reforzar la sostenibilidad y suficiencia del Sistema de la Seguridad Social, y la inserción e integración de los inmigrantes vinculada al empleo. En el Plan se presta especial atención a los retos derivados de las nuevas formas de organización empresarial y a la actuación de la Inspección en lo referente a la igualdad y a la no discriminación.
 
Esa no será ni mucho menos la única línea de actuación de la Seguridad Social, ya que se tienen previstas un total de 100, siendo la línea 84 la que concierne concretamente al colectivo de los autónomos y al seguimiento de las nuevas fórmulas de trabajo, cuyas claves son:
 

  • Elaborar protocolos y guías de actuación que permitan la detección de falso trabajo autónomo.
  • Establecer un nuevo sistema de detección mediante cruce de datos con la Agencia Estatal de Administración Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social para ver qué cantidades facturan los autónomos y a qué empresas, y compararlo luego con los autónomos que están dados de alta como TRADE (Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes).
  • Diseñar un sistema para la persecución de empresas interpuestas que favorezcan esta tipología de fraude.