En su sentencia de 21 de febrero de 2012 el Tribunal Supremo declara que, tratándose de una cirugía excluida de la cartera de servicios del sistema de Seguridad Social (en el caso enjuiciado para la corrección de presbicia) y de una decisión de intervención personal y voluntaria sin relación con accidente, enfermedad o malformación congénita, sin que tampoco haya concurrido la existencia de complicaciones o patologías que aparezcan como efectos secundarios de la intervención quirúrgica, no cabe sostener la existencia de un derecho a percibir prestación económica de Incapacidad Temporal por enfermedad común.
Entradas recientes
- Falta de reincorporación tras el alta médica con oferta de adaptación o reubicación.
- Los pluses anti absentismo no pueden penalizar bajas médicas ni determinados permisos retribuidos.
- Asignación de tiempo de trabajo no programado: ¿horario flexible o distribución irregular de la jornada?
- El Tribunal Supremo avala la compensación y absorción de la retribución variable prevista en convenio colectivo.
- España incumple el plazo de transposición de la Directiva europea de transparencia retributiva.