Una reciente sentencia del Tribunal Supremo permitirá reducir la cuantía de los impuestos que pagan los contribuyentes por la ganancia patrimonial producida en la venta de un inmueble. En su resolución, el Alto Tribunal confirma el criterio por el cual se debe tomar como valor de adquisición del inmueble el comprobado por la Consejería de Hacienda autonómica, cuando sobre dicho inmueble se haya efectuado una «comprobación de valores», y no el valor de adquisición realmente pagado, que, por lo general, es más bajo. Con esta interpretación y, en las actuales circunstancias del mercado inmobiliario, la diferencia entre ese valor y el efectivamente percibido en una futura compraventa será normalmente menor y, consecuentemente, la factura con Hacienda más reducida.